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El Ictiocefalolalista

INGENUIDAD DE LA LITERADURA

Al vate que bate en la artesa para tender locro limpio; parece no gustarle la debacle en los debates poéticos.

Por Vanessa Gomez. Editora de “La oreja de Van Go”          

A su Delirium Tremens, se suman el poder enjundioso de la sopa de letras y el mítico merken que ciertamente ejercen fuerzas sobrenaturales en su imaginería o en lo que se conoce como “Ingenuidad de la Literadura” “ Me importo desde mis propios principios hasta la proximidad de la realidad orbitante del último refrigerador" “Aquel artefacto blanquecino nunca ostentó frutas ni verduras de colores". Es más, Agustín Carrera asegura que siempre está lleno de oleadas friolentas con olores añejados.         

Que distinto es aquello del cuarto erótico "la poesía está en los camastros desvencijados de los moteles; sus catres son como un edén de sábanas" Según su deducción también se encuentra poesía en los grafittis de los baños públicos, pero nada agrega con respecto a los correos virtuales que intensamente remite a sus amigos.

COPUCHEO PELOTERO

A DÍAS DEL PELOTEO DE FÚTBOL,  AGUSTIN CARRERA SE RIE  DE LAS COPUCHAS DE LOS REPORTEROS DEL EVENTO.

“¡Adios al copucheo de camarines!”

Ahí estará seguramente la reportera de femenina voz Vanessa Gomez con su pasquín “La Oreja de Van Go”. Es muy probable que esté también acreditado, después de vivir un siglo; el periodista Max Hondo Cavado; el más fetiche de los futboleros de nuestra historia canchera; para que decir de los atributos en el canto y sobretodo para las rancheras.   

Entremiradora: Cata Pulta de Maderos

En Chiguay están todas las empanadas dispuestas para su fogosa cocción. Los hornos expulsan el humo de los leños elegidos con trepidación; como si las tripas grasosas del chancho estuviesen en franco cocimiento. La tecnología más avanzada no corre en esta apasionada espera de las multitudes domingueras. A los chilenos no le faltan excusas para romper alcuzas mientras cuadran manteles y mostos tintorros. Son los inmortales chef de la cocina criolla que dicen en cuestión “pa´ la sed es el pipeño y pa´ matar el hambre no hay nada mejol que una empaná”  Ellas nunca quedan mal con nadie... “No tienen idea de empanadas” comenta un apitutado de la televisión; de esos añejos canosos que aún quedan rondando por sus pasillos y que ahora son la reserva del equipo de rayuela del canal. Le reprocha al instante; más bien declama indignado el Tío Bochinchero “Pa saumerios y albedríos; no hay mejor cosa que el grito de la barra de los del ajo” Nadie queda indiferente frente a los aromas del aromo ni del tuberculo. El único que  sabe de cebollas fritas; cocimientos; enjundias y aderezos del pino es el cocinero de Patronato casi al llegar a la otra esquina. Juega bien con el cuesco de la aceituna y el huevo duro que le pone es bien duro. Pero lo malo es que nadie le hace entender que la yema no la lleva, que es Agustín Carrera el que tiene las llaves del bólido más rápido del hipódromo. Que tratándose de la jugosa que chorrea, sólo él tiene un premio del Diario “El Hocicón” Mariposero de la olla a presiónPara el que hace el pino en olla a presión el José Séjo escuchar acerca de “El destape de la olla” Primera obra de teatro del autor de “El Ictiocefalolalista”   es como desabrir olores; sobran los comentarios. Y las horas de accidentes literarios en el Senado se hacen imposibles. Rivera Letelier; el autor de los años 60, aconseja danzar con una reina que baile rancheras, escuchar la banda del litro y esperar en el purgatorio a los caballos de fierro. Agustín Carrera nos sugiere reírse de si mismo, por que de lo contrario la Bomba de Vallet nos hará sopaipillas cada noche larga de insomnio peludo. ¿Profetas de la fritanga? No sacas del saco al sastre; sólo consigues pelusas e hilachas olientes a humedal. Es mejor descender al silencio; me refiero a bajar los decibeles de la tele y encender la lámpara del velador para leer las recetas del psiquiatra. Confieso; y sólo rescato por compasión las tortas de jamón del Chavo del ocho. “es un maestro que nos enseña a saborear la riqueza del pobre”  El más acérrimo detractor del restoram “La Caza del Zorbo” y del menú que incluye las famosas empanadas, es el sociólogo Mermando Visagras: “Son una tropa de limosneros; salvo mi madre que las mandaba a comprar al supermercado más cercano” ¿Por qué están metidos en ese negocio de las papas fritas? Declama. Las empanadas se degustan mejor con la mano; y la sed posterior se sacia con pipeños y no con junturas de cerveza y gaseosas varias. WUAC  

Las patas y el buche de Carrera

Diario: Visos de Fígaro, por Inacho Nechio

Chiguayante, hoy del año 2006

Los pergaminos del poeta de la provincia del Merquen son delirantemente picantes; aunque plausibles desde el punto de vista de la perseverancia; del buen vestir y eso de creerse el cuento del tío. El muy fresco se ha atrevido a so licitar apoyo de sus pares más connotados para ganar un concurso literario; el método ya no importa por lo visto. En la pagina editorial del pasquín “Visos de Figaro” - que le hace competencia al otro pasquín de la provincia “La Oreja de Van Go”, se dice que su trabajo debe ser evaluado y posteriormente, si es bueno debe ser avalado, en especial por todos los fantasmas de los últimos Héroes de las Palabras; vivos y no tanto, que aún residen en las sinuosas imperfecciones de la extensa geografía planetaria. Se inscribieron para apoyarlo entre otros vates y escritores: Pablo de Rosca, Pablo Menuda, Henríquez Lafurcade, Armado Uribe, Vigente Huiderobos, Zalo Rojas, Henríquez Lihn, Nicolas Parra, Juan Manuel Serrat, Nicanor Barra, Gaby Mistrala, Jorge Taller, Miguel Altecho, Raul Curita, Andes Sabella, Desde luego se sumaron a esta nómina sus escasos amigos, como es el caso del vate Pedro Urdemales, Pepo Plop, Guatón Loyola, Vanesa Gomez, la directora del pasquín “La Oreja de Van Go”, una desconocida llamada Tatti Paraola, un prestidigitador de origen árabe Abra Cadabra, su muelero oficial Mauro Asturra de Porquereías, una osita de peluche llamada cariñosamente Pamela Anderson.Sin embargo esto provocó polémicas y contradicciones. Por un lado estaban los intelectuales con su agotadora falencia emotiva; y por el otro costado del barquillo se reconoció que había recurrido astutamente a la abrumadora originalidad del sendero del cangrejo y, que por lo demás, eran los seres del mundo acuático que también lo estaban apoyando incondicionalmente. La gran marejada tiene los arenales llenos de residuos estupefactos con sus odiosas críticas; ellos, los cangrejos se encargan de limpiar aquello. Las aguas contaminadas dejan después de abrazar la playa, ese mugrenterio que asfixiaría hasta el mismo botadero de basura municipal. Son los enemigos ocultos detrás de la trastienda del vate querendón y patachero. El sesgo sentimental de su llamamiento exótico; desecha la espontaneidad por la caída lisa y armónica del planchado de sus pantalones. El árbitro de fútbol que por lo demás usa pantalones cortos, se comunica mediante una pitada brusca y cortante, pero inteligible por parte de los que chutean la esférica. Nadie podría decir que Carrera no ha hecho lo posible por comunicar su corta pero fructífera piñata repleta de sorpresivas hecatombes; nadie puede discutir que ha realizado todos los gestos necesarios, para agradar a los desagradables integrantes del jurado de cuanto concurso literario existe en el orbe. Carrera quiere ganar; lo sabemos, y quizás por esto es que pidió apoyo a los retrasados mentales, pues siempre consideró que ellos eran lo más adelantados de nuestra época. Son los únicos que sonríen por casi nada, son los únicos que no hacen fila para pedir dignidad, ni tampoco voltean el rostro para evitar los saludos del prójimo. No se cuestionan el mundo ni proponen cambios con una previa y sensata reflexión; no es que sean insensatos. No es que quieran igualarse a los doctos e inútiles que están destruyendo el único hogar posible para la humanidad, sólo es que sus medidas difieren del metro y, sus argumentos, aunque no lo parezca, sobrepasan la materia gris de un coterráneo cualquiera. Carrera lo sabe, es por esto que cuenta además con el apoyo del Conejo de la Suerte, de Moby Dick, de Super Tribilín, del Pato Donald, del Loro Matías, de Sigmund Freud, de Albert  Einstein, del Enano Gruñón; sabe que no puede dejar de lado el apoyo del bastón y del tridente para el tarascón posterior de la carne. Sabe que no puede alcanzar su meta sin el rondín del cementerio municipal y sin el carretonero de la feria verdulera del fin de semana.  

Carrera ¿Quién es Carrera?

KKD (Noticias & Copuchas)

Actualizado hoy del 2006

Choripan.- Es la pregunta hecha por la mismísima editora del pasquín “La oreja de Van Go” durante las bochornosas escenas experimentadas a la salida de un motel.  "Esta no es la vida romantica que soñaba" Quién mierda es este tío? Nadie ha oído hablar de él y muy pocos saben a que se dedica; menos en que paradero se baja después de vagar por la ciudad; es más, nadie sabe sobre su ocupación actual. Seguirá buscando trabajo? seguirá pegando en la pera a cuanto amigo se le cruza por las callejas desoladas del casco viejo de la urbe. Habrá convertido algún gol de media cancha? Habrá hecho las paces con el PM (Partido por la Mitad) con el RC (Resfrío Común), con ambos partidos políticos y; que ahora hacen las veces de fervientes opositores. Sigue viviendo en la casa de su mamá; el maldito mamón.   A Agustín Carrera se le recuerda por su único libro editado “El Ictiocefalolalista”, y por que nunca ha ganado un concurso literario o de poesía. Se le recuerda además por que en una de esas anécdotas que se pueden contar, se le vinculó con un amigo de aquellos que cenan con el meñique empinado; modosito él, le sugirió teñirse sus canas de color tinto para igualar el perfume a tintorro que lo acechaba desde décadas; desde que era un mozuelo usado para los mandados en un despacho de “ahogados” cerca del cementerio municipal.  “La escena y berrinche descrito anteriormente corresponde a la última nostalgia de una mujer que no pudo abordar el último carro del tren” Dijo a regañadientes un periodista que fue cesado del pasquín “La oreja de Van Go” por decir que la obra del vate Agustín Carrera era lo mejor que había leído hasta ese momento; y por que la Gomez había caído a sus pies después de leer El Ictiocefalolalista.  ¿Quién iba a pensar que Carrera acabaría tejiendo redes de féculas? decían los amigotes de un hombre apasionado tanto en las letras como en los catres. Vanesa Gomez dueña del pasquín La Oreja de Van Go no era más que una eclesiástica lúdica entre las desanimadas, que no podían acercarse al perfume de galán de este milonguero apretujador.   Carrera no es de los mejores autores que aún viven; es el más malo de los muertos, sentenció la periodista y directora del pasquín. Porque cuando lo agarre lo haré pedazos. Ha escrito tan sólo un libro y no le ha ganado a nadie con sus versos y, ese algo de prosa que empuña en sus escuálidos discursos de velorios. ¡Pronto pondré mis manos en su sucio gaznate! Les juro por San Cuturrufo que lo haré. Es posible que se le haya ido de las manos la situación a Vanesa Gomez cuando dijo esto, pues la querella por un posible atentado en contra de la vida de Carrera no se hizo esperar. Ni Vanesa ni nadie, ni siquiera otra super mujer podrían doblegar el espíritu libertario del vate. Las ex-novias ya superaron el síndrome de la lagartija que las sometió a las más extrañas metamorfosis corporales. ¡Que no todo es follar! ¡Caramba! dijo molesto el vate en cierta ocasión. Inéditas palabras en el vate que se dedicaba a ver el clásico triple X de Daniel Pilches para que su boca no profiriera palabrotas.  Aquí más que sal para el huevito se necesita una tetera hirviendo, para ablandar a uno de los miembros de la pareja, sentenció un cirujano plástico antes de continuar con el recauchutar  externo de la dama. Sacrificio magno que según ella le permitiría conquistar al resbaloso vate.

Premio Príncipe de Deltarro baraja los naipes para descubrir las artelalías de hábiles cuenteros.

La Pirca de Letras

por Valerio Valeotro.

Un traspapelado que descubrió un paquidermo de museo de origen desconocido llamado Aquino Tanáh; cuya cédula de identificación al menos corresponde a la legislatura de la isla de Sihestá;  un cuentero de dudosa reputación, famoso por la edición del abecedario del Cuento del Tío y, más conocido como el artificioso Pedro Urdemales, el vate Agustín Carrera autor del “Ictiocefalolalista” libro ya traducido al coa, al flaite y a la jerigonza. Tres Esmusho el violinista de serenatas para y en tríos. El batutero de orquesta norteñoamericano Dale Conbathe, el cineasta Joligudense Trumao Formas; son algunos de los naipes de esta limpia baraja, extendido en los baldaquines de un popular baño público, para elegir a los ganadores del Premio Príncipe Deltarro para las Artelalías.Todos los postulantes dicen no poseer idoneidad para recibir tal galardón, pero fuentes bien informadas, como es el caso de la Oreja de Van Go, señalaron que la mayoría de ellos se descuecen los dedos de sus pies con undecilenato de zinc por recibir los miles de euros que significa alcanzarlo. De hecho son varios los artistas que provienen de otras manías y artes y, que pretenden el mismo objetivo, como es el caso de los vocalistas Natin Col y Fran Sinatrás, los compositores Rinrin Delaporta, el jazzista Elde Allacanta, el boxeador chileno Guatón Loyola Ayayay. Del cine se presentaron la curicana Niuna Pepah, la rumana hacendada en el Tinguiririca Tan Wenona y el palestino de origen judío Noaih Kepelear. Entre los arquitectos que se encuentran limpios de demandas y con bastantes posibilidades son el carpintero y garzón del bar don Vinoso Pipeño, el ahora torero de origen húngaro Nikon Cappa y el histriónico nipón Molita Konkarie. Otros artistas provenientes de la cultura diversa son la artesana en barro griega Makuka Enlodo, el artista en videos caseros de La Legua Yonson Sanchez Machuca, el artista en plasticina de Hualpén Berenson Castro y; el danzarín del Ballet Popular de la viña Santa Vergara de Chile Mandrágoro Ortúzar. Otros postulantes no quisieron mencionarse en el presente reportaje, ya que nos sugirieron guardar composturas y secretos hasta el mismo día del fallo; sin embargo a última hora se sumaron a esta lista pública las sorprendidas sopranos de la Vega Monumental, la Juanita Riera y la Magaly Peralta.  JEJE  

TOLERANTE PONENCIA HASTA QUE LAS VELAS NO ARDAN

La magia de la ponencia trasnochada reviven los cuenteros con asados y fritangas verbales; desde el graffiti hasta lo más “chic” del palabreo criollo.

Actualizado hoy del año 2006 (Sin Fotos: UPA CHALUPA) 

LA OREJA DE VAN GO (UNA)           

MANDRIL.- La magia de la ponencia trasnochada realizada por el consagrado vate de la provincia del Merquen, es el hilo conductor que nos sirve como pauta para entender el desgaste salival y, que dicho sea de paso, no necesita mucho el mundo intelectual que se ampara en la seducción de la noche. La ponencia corresponde a un sentir contemporáneo del mundo diurno proveniente del esoterismo oriental. “Esto nos afecta tangencialmente; es la sensatez del raciocinio occidental que se atrofia con los gases gástricos”             'La palabrería en el discurso poético', puede escucharse para siempre debido a las grabaciones clandestinas de cierto truhán dedicado a la piratería intelectual. Ellos, los piratas intelectuales están influenciados por la compulsión del sistema de mercado que nos endeuda hasta en el raciocinio “todo es objeto de venta” recabó un oyente de la ponencia, Venzo Patrañas.            Se eligió la ponencia del vate proveniente de la provincia del Merquén Agustín Carrera por diversas razones: la primera es porque lo expuesto en el “Ictiocefalolalista” nos abre hacia una tradición oculta pero impulsora de los neo signos de los tiempos. “estamos seguros que el medievalismo se asentó una vez más en el mundo por temor a la verdad del vandalismo” recordó otro de los oyentes a la salida del paraninfo. Ahora sabemos que somos un punto más en el universo, que estamos a merced de los caprichos de la creación, que todo en cuanto al universo se refiere es totalmente desconocido; que estamos a merced de diminutos pero catastróficos pedazos de roca congelada que flotan amenazándonos cercanos a nuestra órbita. La tierra ya no es el centro del universo, ni lo es del sistema solar, ni de nadie, ni de ninguna cosa que exista, la tierra es otro pedazo de roca que ocupa un mínimo espacio en la juguera. Apenas somos parte del sarro pegoteado al borde de su tapa por efecto del movimiento cinético.  Se observaron previamente trabajos como los de Pepo Plop, como los de un aparecido en el paraninfo de los intelectuales don Pedro Urdemales; como los del dibujante de comic callejeros de origen tibetano Lha Rhaya, que evoca una tradición literaria regional  influenciada por el arte místico.Arte abstracto y de trastos y de trastesOtra sección del trasnoche fue dedicada al cuenteo o al común copuchenteo hecho con los trastos y trastes del hogar a contar de sus primeros cabeceos nocturnos por falta de sueño. "por falta de conocimientos recibí reprimendas de padre y madre, e intento traspasar el mismo respeto por los muebles a mis hijos; de lo contrario mis hijos se convertirán en grafiteros empedernidos” sentenció mientras bostezaba. Es difícil hablar del arte de trastos y trastes ya que el palabreo es universal, recorre corrientes diversas de otras manifestaciones culturales; todas influenciadas nuevamente por alguna tendencia desorientada.Todos quieren volver a sus raíces, a su propia cultura. Después quieren recorrer camastros diversos por lares distintos; o sea, esperan asentarse después de recorrer el mundo, después de experimentar todas las tendencias del querer. El arte de despresar la gallina lo enseñan las viejas cotorrientas. En la parte final de un pantalón; o sea, en la bastilla se encuentran pelusas y polvo acumulado por causa del largo trajinar. Aquellos trabajos retocados por la situación actual y antigua del pensar criollo, fue vista como una obra de la rareza real del Príncipe que creó el premio de la Paleta de Pinpón, y del desprecio que hoy tienen las caseras al arte del desprese de gallináceos diversos. ¡Que desprecio! JEJE 

El temor tiene aspecto de aquello no develado. Como me sucedió antaño entre croares lejanos, e insectos que revoloteaban alrededor de una macilenta vela; cuando ya se presumía eso del echarse a dormir; y era evidente esto del chamusco derretido de la cera. Cuando eso sucedía; asomos furtivos por debajo de la sabana, rondaban con sigilo la cercana palmatoria sobre el velador de la abuela. El temor ciertamente tiene relación con el asombro del asomo; con la sombra inesperada en la pared o en el techo; o simplemente con lo que ocurre después de extinguirse la mecha prisionera. ¿Cuando más pudo existir tan enorme temor? Sólo al interior de la alba casona campestre de mi abuela. ¡Sólo ahí pudo concretarse tan enorme temor a lo inesperado! El temor entonces pasa a ser algo así como la sombra inexplicable del instante futuro. Es algo así como el sudor helado, que surge cuando se descubre que lo cierto no tiene procedencia imaginable; cuando se teme a lo que hay más allá de lo que conocemos; o sea; cuando se tiene miedo a eso que es desconocido. Como antaño. 

 

Esto del temor es algo muy propio de cada cual. Es algo que me lleva a estados de honda depresión; y no me ayudan a expulsar la tristeza aparente que embrolla la mudez. He arrastrado con esto un latoso bisbiseo interno con esto del temor; que se comporta como el oleaje de una batahola; y que ya data como si fuese la colección de un anticuario de Aranjuez. A veces pienso favorecer la derrota de este particular enfrentamiento; y otras veces alzo entusiasmo sólo para batir las dagas del filoso acero, convencido que puedo vencer el peso de tan arrolladora molestia. Debería conocer el motivo cierto de esta mundana tristeza, antes de cubrirme con estrategias alucinantes para vencerla. Es mucho el tiempo usado para repensar construcciones de fosos, y fortalezas inexpugnables y; que hasta ahora sólo me hacen dudar de las nimias presencias del sosiego.

La balanza me dice que debo esperar cauto la justicia; aquello que no es de pertenencia escrita o heredada. Que todo este temor es cuestión de paciencia arbórea. Que en esto de esperar consigo además provocar nuevas reflexiones, Y que lo mismo me hace dejar aquietado el trazo determinado desde antes de las manos ancestrales. Confío entonces en la desvencijada balanza del pirquinero, pues ahí pesaré el costal desechable de mis tiempos atemorizados. Que sólo eso queda por hacer; pues el temor lo construyó el tiempo desde que éste decidió estar dentro de mis pensares.

 

 

 

GRATASGRIETAS

Enormes oberturas agrietaron el hondo querer

por donde ahora fluyen; entre otros gustillos,
el salobre sudor que se escabulle sedoso por su piel.
Es el fruto del constante enredarse en sabanas ajenas;
o quizás es el desenfreno arremolinado de viejos histerismos; pensé.
Nadie es sabio en esto del querer;
menos en aquel forjado bajo el indicio del rito encadenado. 
El querer; solo sé, se hace simple;
tanto como lo es una gota de lluvia solitaria;
cuando en su reiterado descenso
resbala por entre las estrías de un viejo.  
O bien; cuando el pelaje cano y agitado
narra en la barbería del barrio historias de navaja y mujerío.
No es de otra manera que escurre una gota solitaria
por las texturas de un vestido.
Son las fuerzas poderosas las que la coaccionan
a deslizarse por éstas y por la piel de una desconocida.
En esto del querer no hay recetarios editados;
ni obstáculos para escribir del sentimiento que cala como filosa daga
las entrañas del que sed de querencia ostenta.
Vientos inextinguibles arrecian pircas protectoras
antes de que el ocaso ose acallar el sangrío dibujo de una inútil pasión.
No insistan no mencionaré el rasgo inusitado
de aquella túrbida relación de querer.
Basta en esto del querer los labios de dos,
y el corazón como si fuese el de uno sólo.